Tu Calidad de Vida (Diego Gallardo)

Salud, Bienestar y Calidad de Vida


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LA FELICIDAD COPULATIVA

Antes de que este título te lleve a algún lugar que nada tenga que ver con lo que quiero expresar en este artículo, voy a tratar de explicarlo…

Seguro que recuerdas cuando en el colegio, en clase de lengua, nos enseñaban los tipos de verbos que existen, en esas clases aprendimos que existen tres verbos a los que se les llama “Verbos Copulativos” estos son: Ser, Estar y Parecer.
Pues bien; ¿Podemos decir que existe una Felicidad Copulativa?

Para mi la Felicidad Copulativa pasa por estos tres verbos, es decir, Ser Feliz, Estar Feliz y Parecer Feliz. Si bien son tres cosas muy distintas, el súmmum de la Felicidad es que se den estos tres estados a la vez; Ser, Estar y Parecer Feliz.

¿Qué es Ser Feliz?


Yo siempre he pensado que nadie ES feliz, ya que para mi la felicidad es transitoria, no crónica. Puede que esta afirmación no sea compartida por mucha gente pro-optimista-positivista, pero siempre he creido que SER feliz es el resultado de momentos de felicidad.
Incluso alguna vez cuando nos encontramos con alguna persona a la que calificaríamos de “tonto”, decimos: “Este es feliz”, dando por hecho que es un sinónimo de tonto o iluso.

 
Pero últimamente, tiendo a quitarme la razón en este sentido, y sí creo que se pueda SER feliz, al fin y al cabo, yo creo que es una “cuestión de expectativas”, cuanto mas esperas, cuanta mas altas son tus expectativas, mas difícil es conseguir SER feliz. Así pues para SER feliz, creo que es conveniente no exigirle mucho a la vida y valorar lo que tienes y lo que consigues.

 
La felicidad es el preámbulo, es la antesala del logro… veamos, si tienes un perro y empiezas a prepararle la comida, el animal salta, brinca y ladra de alegría, hasta que le pones la comida delante, entonces come tranquilo. Podríamos decir que ES feliz cuando se da cuenta que va a conseguir lo que desea, incluso es mas feliz en ese momento que en el momento de comer.

 
Siguiendo con el ejemplo del perro, yo entiendo que la felicidad se dispara cuando estamos tratando de alcanzar un logro, una necesidad, una carencia, pero que una vez alcanzada caemos en una actitud de “ansiedad calmada”, por llamarla de alguna manera.

 

Así, y para terminar con el símil perruno, somos felices cuando estamos a punto de alcanzar nuestro objetivo, así pues, es mejor ponerse metas cortas y accesibles, ser feliz al intentar alcanzarlas, y una vez conseguidas, ponernos una meta nueva, ¡ cuantas mas metas conseguidas, mas momentos de felicidad!. Si tenemos objetivos difíciles de conseguir en la vida, es decir, expectativas muy altas, es mas difícil alcanzarlo y por consiguiente seremos mas infelices.

 

¿Qué es Estar Feliz?


Estar feliz, para mi, es la acción, la consecuencia, de ser feliz. Es cómo nos manifestamos cuando somos felices. Debemos disfrutar cada momento de felicidad, y utilizarlo cómo elixir, recargarnos las pilas.

 

Un momento de felicidad no podemos desaprovecharlo, tenemos que optimizarlo. Cómo te decía al principio, creo que la felicidad está compuesta de momentos. Tenemos que saber reconocer esos momentos y disfrutarlos.

 

Esos momentos de felicidad, son los que nos ayudan a cultivar nuestra autoestima, y a veces el cerebro tiende a recordar episodios negativos, es una cuestión de supervivencia ya que estamos programados para aprender de lo que nos duele, así que debemos de remarcar en nuestra mente esos momentos en los que sabemos que estamos felices.

 

Estar feliz, al fin y al cabo, es una consecuencia de ser feliz, no debemos tamizar esos sentimientos, debemos dejarlos brotar.

 

¿Qué es Parecer Feliz?

 

Hace poco me topé con un concepto nuevo para mi, la Alexitimia, esta es la definición: “La alexitimia se define como la incapacidad para expresar verbalmente las emociones debido a que la persona no es capaz de identificar lo que siente, entenderlo o describirlo”.
Esta incapacidad, la de no saber que es lo que sientes, y mucho menos expresarlo, está mas extendida de lo que parece. Es aquello de: “Si eres y estás feliz: DÍSELO A TU CARA”.

 

¿De que te sirve la felicidad, si no la compartes?, si nadie se entera que en ese momento te invade la felicidad.
En esos momentos tenemos que demostrarlo, sobre todo porque la felicidad es contagiosa. Además, ¿hay un motivo mayor de felicidad que hacer felices a los que tienes a tu lado?

 

Parecer feliz, no implica que seas un infeliz y que engañes a los que te rodean, haciéndote pasar por la “alegría de la huerta”, implica no dejarte llevar por momentos malos y expresar los buenos momentos.

 

Para terminar, volvemos al principio. El sentido de la vida es encontrar el equilibrio entre Ser, Estar y Parecer Feliz. Si encima, las tres actitudes son al mismo tiempo, es fantástico.

 
Diego Gallardo
Tu Calidad de Vida

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Te quiero hacer un regalo

Quiero hacerte un regalo, la Edición Reducida de “El Alquimista de las Emociones”, solo tienes que pinchar en el enlace de mas abajo y lo tendrás en un archivo PDF. Lo único que te pido a cambio, es que entres en la sección de comentarios y me escribas que lo has descargado, para saber la aceptación que tiene.

“Este es un regalo para que lo disfrutes y lo compartas con las personas que quieras. Eres libre de imprimirlo, fotocopiarlo o enviárselo s quién quieras regalárselo.”

Mi idea es hacer un pequeño esbozo de lo que será el libro: “El Alquimista de las Emociones”, que cómo sabrás es un proyecto en el que estoy trabajando desde hace algún tiempo.

En esta “edición reducida” trato algunos temas por separado de una manera somera y liviana, con la idea de plantear unos conceptos que “atacaré” con mas profundidad en el libro, acompañándolos de algunos ejemplos prácticos o algún pequeño relato o cuento que me ayude a ilustrar el texto.

Espero que te guste y lo compartas.

Descargate GRATIS “El Alquimista de las Emociones – Edicion Reducida”


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La Indefension Aprendida

Probablemente este término psicológico te resulte poco familiar, pero lo vas a reconocer rápidamente. Para mi, la Indefesión Aprendida es uno de nuestros mayores enemigos, ya que nos corta las alas ante una posible huída hacia la felicidad, cuando estamos en un mal momento.

El término se lo debemos a Martin Seligman, un psicólogo contemporáneo, especializado en los aspectos positivos de la psicología. Vamos a ver de que se trata:

La Indefensión Aprendida es una conducta con la que las personas “aprendemos” que estamos indefensos, y aún con una salida posible de una situación traumática, no vemos esta salida y pensamos que es inútil cualquier esfuerzo para mejorar. La Indefensión Aprendida, nos lleva a creer que cualquier cosa que hagamos será para nada y que nuestra situación no mejorará de ninguna manera.

Esta actitud, que nos lleva a tener una conducta derrotista y negativa, puede deberse a algún fracaso anterior que nos ciega ante cualquier otro problema posterior y nos ata las manos para poder tratar de zafarnos de ese problema que nos acucia, sin ver las posibles alternativas que se nos presentan para salir de esa situación.

¿Cómo superar la Indefensión Aprendida?

Debemos intentarlo siguiendo estos pasos:

  1. Entender que se trata de una percepción y no de una realidad inamovible.
  2. Asumir que todo pasa (malo y bueno) y que cada día es nuevo y está repleto de posibilidades.
  3. Encontrar formas creativas de afrontar la situación amenazante, hay salida.
  4. Apoyarse en personas que tengan otra forma de afrontar los problemas (asociación con personas positivas).
  5. Volver a analizar la situación en busca de ángulos positivos.
  6. Aceptar, adaptarse y esperar un mejor momento para actuar, si se considera que realmente nada puede cambiarse aquí y ahora.
  7. Centrarse en los aspectos positivos, en vez de enfocarse en el problema o en sus posibles consecuencias negativas.
Me gustaría que vieses este vídeo de Jorge Bucay, que de alguna manera, ilustra la Indefensión Aprendida.


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¿Persigues tu sueño, o el te persigue a ti?

De nuevo, reflexionando sobre los sueños… me hago esta pregunta ¿Eres tu el que persigues tu sueño, o es tu sueño el que te persigue a ti?

Tu me dirás, que son ganas de darle vueltas a la frase, pero no es así, simplemente trato de hacer un alto en el camino, una parada y fonda en la persecución del sueño, una parada de avituallamiento para reflexionar sobre hacia donde voy, y lo mas importante ¿Por qué?

A menudo confundimos el concepto SUEÑO con otro tipo de objetivo, ¿realmente vamos en el camino correcto?, digo esto porque puede ser que “nuestro” sueño NO sea propio, sino impuesto por otros.

Debemos pararnos, y reflexionar:

1º De donde venimos

2º Hacia donde vamos

3º ¿Por qué queremos llegar hasta allí?

4º ¿Cual es la ruta apropiada?

Vamos por partes:

1º De donde venimos. Es decir, debemos tener claro quienes somos, con qué cualidades contamos, cuales son nuestros puntos fuertes y nuestras debilidades. Esto quiere decir, saber con qué contamos para empezar la carrera hacía nuestro sueño, aún por definir. Ningún velocista de larga distancia empieza una marathón sin preparación previa y sin tener claro si está en el momento de forma apropiado. Saber de donde venimos significa tener claro nuestro potencial, y sobre todo, nuestras carencias para poderlas entrenar y mejorar.

2º Hacia donde vamos. Hay personas que confunden SU sueño, con lo que esperan los demás de él. Esta vida es muy corta, no podemos perder energía en complacer a los demás, a veces nos dejamos llevar por la corriente que se forma a nuestro alrededor, sin tener en cuenta realmente cual es el sentido de NUESTRA vida. Te recomiendo que pidas cita para entrevistarte con tu espejo y una vez frente a él le preguntes: ¿A donde quiero ir?, ¿Qué vida quiero tener?, ¿A qué quiero dedicar el resto de mi vida?. Déjate guiar por la persona que se proyecta en el espejo y haz una cruz roja en el mapa de tu vida, fija una meta.

En este punto, vuelvo al primero en el que te decía que tenías que tener en cuenta con qué cualidades contamos, cuales son nuestros puntos fuertes y nuestras debilidades. Es importante trabajar en las debilidades y fortalecerlas, el camino va a ser duro.

3º ¿Por qué queremos llegar hasta allí?. Simultáneamente al punto dos, debemos tener claro el motivo por el que queremos llegar hasta nuestra meta. Debemos visualizarnos entrando en la meta y gozando de las mieles del éxito, eso está bien, pero también debemos ver cual será nuestro día siguiente, cual será el cambio que disfrutaremos al conseguir llegar a nuestro destino. Es importante vernos en esa situación para valorar (en positivo) nuestro status una vez alcancemos la meta y comprobar si merece la pena el sacrificio. Evidentemente debe de merecer la pena, sino, el sueño no es tal, sino un objetivo momentáneo, un espejismo en medio del desierto, que se desvanece al ir acercándonos.

4º ¿Cual es la ruta apropiada?. Todos los caminos conducen a Roma… pero no todos los caminos conducen al éxito personal. El mundo está lleno (cada vez mas) de gurús, maestros, líderes espirituales, y demás especímenes de mentes preclaras que te van a ayudar al máximo en conseguir SUS sueños, no los tuyos, y casi siempre SUS sueños son amasar fortunas o hacer crecer sus egos para que quepan en sus mansiones, conseguidas con la fórmula de convertir sueños ajenos en riquezas propias. Debes de trazar, en ese mapa imaginario, una línea recta entre el lugar en el que te encuentras ahora y la cruz roja que marcaste justo encima de tu sueño, y con paso firme, seguro y decidido ir en su busca, en busca de tu sueño, En Busca de Tu Calidad de Vida (permitidme la cuña publicitaria). En definitiva, debes de utilizar el vehículo apropiado para llegar a tu objetivo, no importa que te sacrifiques mucho o poco, lo importante es el vehículo que te permita llegar.

* Así pues y para terminar, ten claro quién eres, hacía donde quieres ir, porqué quieres llegar y sobre todo, traza tu hoja de ruta.

Persigue TU sueño, no dejes que los sueños de los demás te persigan a ti, y trata por todos los medios que nadie robe tu sueño, que nadie te arrebate la capacidad de soñar.

Diego Gallardo

Tu Calidad de Vida


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El vendedor de sueños

Hoy he comprado un sueño, un señor se me acercó, (o quizás era yo mismo), y me ofreció venderme un sueño, sin nada a cambio, solamente me pidió que lo pensase durante diez segundos y lo desease con todas mis fuerzas.

Así lo hice, pensé en aquello que hace años que quería conseguir, lo deseé con todas mis fuerzas y ! chas ! lo he conseguido.

Te regalo este cortometraje sobre el “Vendedor de Sueños”.

Si en tu vida te cruzas con un vendedor de sueños, tomatelo en serio, hazle caso, visualiza tu sueño haz de él un deseo ardiente y lo conseguirás.


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El Monje y la Prostituta

En las proximidades del templo vivía un monje. En la casa de enfrente moraba una prostituta. Al observar la cantidad de hombres que la visitaban, el monje resolvió llamarla…

“Tú eres una gran pecadora -le reprochó-. Todos los días y todas las noches le faltas el respeto a Dios. ¿Es posible que no puedas detener a reflexionar sobre tu vida después de la muerte?”

La pobre mujer se quedó muy deprimida con las palabras del monje; con sincero arrepentimiento oró a Dios e imploró su perdón. Pidió también al Todopoderoso que le hiciera encontrar otra manera de ganar su sustento.

Pero no encontró ningún trabajo diferente, por lo que, después de haber pasado hambre una semana, volvió a prostituirse. Solo que ahora, cada vez que entregaba su cuerpo a un extraño, rezaba al Señor y pedía perdón.

El monje, irritado porque su consejo no había producido ningún efecto, pensó para sí: “A partir de ahora, voy a contar cuantos hombres entran en aquella casa hasta el día de la muerte de esta pecadora”.

Y, desde ese día, el no hizo otra cosa que vigilar la rutina de la prostituta: por cada hombre que entraba, añadía una piedra a un montón que se iba formando.

Pasado algún tiempo, el monje volvió a llamar a la prostituta y le dijo: -¿Ves ese montículo? Cada piedra representa uno de los pecados que has cometido a pesar de mis advertencias. Ahora te vuelvo a avisar: ¡Cuidado con las malas acciones!.

 
La mujer comenzó a temblar al percibir como aumentaban sus pecados. De regreso a su casa derramó lagrimas de arrepentimiento, mientras rezaba:

Oh, Señor, ¿Cuándo me librará vuestra misericordia de esta miserable vida que llevo?

Su ruego fue escuchado, y aquel mismo día el ángel de la muerte pasó por su casa y se la llevó. Por voluntad de Dios, el ángel atravesó la calle y también cargó al monje consigo.

El alma de la prostituta subió inmediatamente al cielo, mientras que los demonios se llevaron al monje al Infierno. Al cruzarse en la mitad del camino, el monje vió lo que estaba sucediendo y clamó:

-¡Oh Señor!, ¿Es esta Tu Justicia? Yo que pasé mi vida en la devoción y en la pobreza ahora soy llevado al infierno, mientras que esa prostituta, que vivió en constante pecado, está subiendo al cielo.

Al oír esto, uno de los Ángeles respondió:

-Los designios de Dios son siempre justos. Tú creías que el amor de Dios se resumía en juzgar el comportamiento del prójimo. Mientras tú llenabas tu corazón con la impureza del pecado ajeno, esta mujer oraba fervorosamente día y noche.

Su alma quedó tan leve después de llorar y rezar, que podemos llevarla hasta el paraíso. La tuya quedó tan cargada de piedras, que no conseguimos hacerla subir hasta las alturas.


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Tigre o Zorra

Caminando por el bosque, un sacerdote budista vio asombrado a una pobre zorra a la que le faltaban las patas traseras.

Conmovido, pensó que este pobre animal estaba condenado a morir de hambre, ya que estaba privado de buscar sustento. Sin embargo, observó que un tigre se acercaba a ella, y lejos de agredirla como esperaba, le entregó comida.

Atónito, decidió observar lo que ocurría en los días siguientes. Para su asombro, el tigre siguió llegando puntualmente, y la zorra sobrevivió.

El hombre interpretó lo que había presenciado como una señal de Dios, y decidió sentarse en lo más profundo del bosque, en actitud contemplativa, absorto en los pensamientos de la bondad del Todopoderoso que proveería también su sustento.

Pero pasaron los días, y la ayuda no llegó. El monje se debilitaba, pero su fe lo hacía persistir en su intento de seguir las instrucciones.

Más como la situación se volvía insoportable, y sintiendo que moriría, clamóincrepando a Dios y le reclamó su falta de atención. “He seguido tus señales” dijo, “pero veo que lo que haces con un simple animalito como la zorra, no lo haces por uno de tus monjes, ¿por qué, Señor, por qué?”.

Fue entonces cuando escuchó una voz suave pero firme: “¡Ah hijo mío! Interpretaste mal mi mensaje. ¡Es el papel del tigre el que debiste asumir, no el de la zorra!”

¡Mucha gente se hace la misma pregunta del monje!.

La respuesta llegará si escuchamos atentamente. Entonces comprenderemos que Dios trabajará a través de nosotros, de lo que podemos hacer. Sentiremos en toda su intensidad la responsabilidad que nos confiere.

Debemos ayudar a quien lo necesite, nos toca jugar el papel del tigre, no el de la zorra. Las oportunidades de ayuda nos rodean, están en todas partes.

Veamos que no nos pase lo que al pequeño pez que preguntaba al grande dónde podía encontrar el océano, mientras nadaba en el. Nos hará bien la recomendación que Anthony de Mello le dio: “Deja de buscar, pequeño pez. Sólo tienes que abrir tus ojos y mirar. No puedes dejar de verlo”.

    LO NEGATIVO: Sentir tanta lástima por nosotros mismos, que nos volvamos dependientes, esperando siempre por la ayuda de los demás.

    LO POSITIVO: Entender el mensaje. Comprender el rol que nos toca desempeñar en este mundo.

Dios nos pide jugar el papel del tigre, no el de la zorra.